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Los itinerarios cidianos
La parte menos conocida de la investigación, y la que más gente ha acabado usando sin saberlo: la reconstrucción sobre el terreno de todos los caminos que recorre el Cantar.
Un argumento que se camina
La tesis sobre la autoría descansa en una idea sencilla: quien escribió el Cantar conocía la Extremadura Oriental Castellana de primera mano. No de oídas ni por lecturas. Para demostrarlo no basta con leer el poema; hay que salir a comprobar si los lugares, las distancias y las direcciones que describe se corresponden con el terreno real.
Eso es lo que hicieron Riaño y Gutiérrez Aja durante años: recorrer los caminos del destierro, de las campañas y del regreso, cotejando cada topónimo del manuscrito con el paisaje. Y midiendo distancias.
Distancias desde Fresno de Caracena
Fresno de Caracena, donde Per Abat ejercía como clérigo, está en el centro de la peripecia del Cantar. Con un radio de unos veinte kilómetros se barre prácticamente toda la región donde el poema sitúa su escenario.
La Figueruela
1-2 km
Navapalos
7 km
Castillo de Gormaz
9 km
Alcubilla
12 km
El Burgo de OsmaN
12 km
Barranco de Alcoceba
12 km
San Esteban de Gormaz
15 km
Paso de Badorrey
15 km
TermanciaS por los caminos Vinatero y Aceitero, por donde vienen las hijas del Cid desde Valencia
20 km
Torre de doña Urraca
20 km
CorpesO el robledal de la afrenta
30 km
MedinaceliE el más alejado
70 km
El itinerario del destierro
El primero de los recorridos parte de la cuestión de dónde nació Rodrigo Díaz y dónde tuvo su mansión patrimonial, para saber desde dónde arranca el camino. Desde Vivar, con los pocos que quisieron acompañarle, y por Burgos hacia San Pedro de Cardeña.
El artículo desciende a un grado de detalle que solo se consigue andando: la salida de San Pedro de Cardeña, por ejemplo, se reconstruye por el camino del este que arranca junto al corral, dejando a un lado los términos de San Mamés y Las Fuentes y al otro los de Las Largas.
Un apunte que dice mucho del rigor del trabajo: cuando el poema calla —falta el primer folio del manuscrito, donde probablemente se recogían los preparativos de la marcha— lo hacen constar en lugar de rellenar el hueco.
El Camino del Cid, descrito antes de existir
En 1995, en la primera nota a pie de página del primer artículo de la serie, escribieron que aquellos itinerarios podrían convertirse en rutas turísticas riquísimas en valores culturales, y enumeraron los lugares: Vivar, patria del Cid; Burgos, singular por sus monumentos; San Pedro de Cardeña; Covarrubias; el monasterio de Silos; San Esteban de Gormaz; El Burgo de Osma. «Todo un regalo —añadían— para los amantes de la cultura y de la naturaleza.»
De la nota a pie de página a la señalización
El Consorcio Camino del Cid reconoce que el trazado senderista de la ruta a su paso por la provincia de Burgos se fundamenta en buena medida en los estudios de campo que ambos realizaron.
Hoy miles de personas recorren cada año un camino que empezó siendo el método de trabajo de dos investigadores que necesitaban comprobar si un poema del siglo XIII decía la verdad sobre el paisaje.
Leer «Itinerarios cidianos en el Cantar de Mio Cid (I)» en PDF · Consorcio Camino del Cid
PENDIENTE Las entregas siguientes y el mapa
Este resumen se basa solo en la primera entrega (B.I.F.G. n.º 210). Hay que localizar las siguientes de la serie para completar la sección. Y esta página pide un mapa: con las coordenadas de los topónimos puedo montar uno interactivo, con los tramos del destierro trazados y cada lugar enlazado a su verso del Cantar.
PENDIENTE Fotografías de campo
Si aparecen fotos de los recorridos entre sus papeles, esta es su página. Y si en la edición de 2012 hay fotos de los lugares del Camino del Cid, se pueden reutilizar aquí.